 |
Subfertility: What the Radiologist
Needs to Know
Autor: Saranya Vickramarajah, BSc, MBBS; Victoria Stewart, BMBS, MRCP, FRCR; Katherine van Ree, MBBS, MRCP, FRCR; Anne P. Hemingway, MBBS, FRCR; Mary E. Crofton, MBBS, FRCR; Nishat Bharwani, MBBS, MRCP, FRCR
Los meningiomas son las neoplasias extraxiales más frecuentes en
el sistema nervioso central. Su clasificación histológica en 3 grados
según la Organización Mundial de la Salud: benigno (I), atípico (II)
y maligno (III), en relación con el comportamiento biológico y la
supervivencia libre de progresión. El estudio de imagen de elección
es la resonancia magnética.
OBJETIVO: medir y determinar los valores medios del coeficiente
de difusión aparente en meningiomas atípicos y malignos, además
de evaluar su utilidad en la distinción prequirúrgica de estos
subtipos.
MATERIALES Y MÉTODOS: se realizó un estudio observacional,
retrospectivo, en el Instituto Nacional de Neurología y Neurocirugía
Manuel Velasco Suárez de México, de enero del 2011 a julio del
2015, incluyendo pacientes con diagnóstico de meningiomas grado
II o III en el archivo de patología y que contaban con estudio de resonancia
magnética y difusión en el sistema de archivo de imágenes
digitales (PACS).
RESULTADOS: se identificaron 84 pacientes, 67 con diagnóstico histológico
de meningiomas atípicos y 17 con meningiomas malignos.
La media de valores del coeficiente de difusión aparente medidos
en pacientes con grado II fue de 0.820 × 10-3 mm²/s (± 0.150) y con
grado III fue de 0.770 × 10-3 mm²/s (± 0.125).
CONCLUSIONES: no hubo diferencias estadísticamente significativas
entre los valores del coeficiente aparente de difusión de subtipos atí-
picos y malignos (p = 0.336), aunque comparándolos con la literatura
que disponemos nuestros valores medios son similares a los reportados
por otros autores y más bajos a los encontrados en los obtenidos de
meningiomas benignos.
PALABRAS CLAVE: meningioma, difusión en resonancia magnética,
grado tumoral.
|
|
| English: |
|
| |
|
The role of imaging in subfertility is well established but is changing.
In addition to traditional fertility assessments, there is an
emerging role for the radiologist. The role of imaging in fertility-restoring
procedures in benign disease and congenital malformations
is evolving, and there is a growing need for accurate identification
of young candidates suitable for fertility-preserving surgery in the
oncologic setting. To facilitate this developing role, knowledge of
the key imaging modalities used and potential therapeutic applications
is important for accurate diagnosis and interpretation by the
radiologist.
|
|
|